domingo, 2 de octubre de 2011

Despedida para un hermano, Jorge Pulido un amoroso del cuadrante

Hace unos minutos me ha llamado Lulú para avisarme de la repentina muerte de Jorge Pulido.

Cuando se va un compañero de trabajo el sentimiento es de solidaridad, pero cuando se va un hermano de tarea, de vivencias y de circunstancias, entonces el sentimiento es de orfandad, de dolor y de tristeza.

Todos los días entro al Grupo CUADRANTE en Facebook donde otro fraterno amoroso de la Ventana Ciega Joaquín Gutiérrez Niño nos mantiene al tanto de toda novedad sucedida entre la Gente de Radio… ¡Increíble! Excepcionalmente hace 48 horas me fue imposible entrar… así, no supe de la muerte de Jorge… las mismas horas en las que nos comunicamos por última vez Jorge y los compañeros del grupo.

Yo sé que en lo periodístico podría contar toda suerte de anécdotas acerca de Jorge y de seguro no tendría fin este blog, pero ahora deseo recordar más bien, la suerte vital de haber ganado a un amigo, a dos, a Lulú y a Jorge hace una década y un lustro.

Quiero recordar a mi amigo que permaneció cercano a mí en los momentos más duros de mi divorcio, a Lulú dándome ánimos y cauce cuando los amigos, los otros, no se acercan a apapacharte…

Quiero recordar el valor de la amistad plena, esa que no se vio abusiva porque yo entraba a conducir El Pozo a Canal 40, ni aquella amistad convenenciera de otros cuando en Milenio nació La Ventana Ciega, justo hace diez años, el primero de octubre de 2001…

Quiero recordar a Jorge que me enseñó a ir al programa “Cuadrante” en Cambio 14-40 desde 1999, sin goce de sueldo, cuando él y René Villegas –invidente también- y ambos creativos del verdadero sentido de la radio me mostraron la luz que da La Ventana Ciega que es la radio.

Para mi la muerte de Jorge es eso, la muerte de un hermano, del más humilde, del verdadero ser humano que ama analizar la radio sin ir tras la riqueza económica, sino de conocimiento del medio y ya.

Sé que para muchos de mis compañeros locutores la vivencia con Jorge y su compañera de vida Lulú es eso: la vivencia misma de quien ama a la radio y a sus amigos.

No supe a tiempo, no acompañé a mi hermano Jorge en su velorio, pero sé que su sendero al cielo estará iluminado justo, porque él nos iluminó desde la ceguera terrena a muchos de nosotros… Jorge, tal vez no te lo dije en la tierra, pero eres uno de los seres a los que más he admirado y querido en mi vida, has sido un hermano maravilloso, te juro te voy a extrañar mucho y prometo no dejar solita a Lulú como me lo pediste muchas veces…

Tranquilo, tu emisora seguirá al aire, porque lo que creamos con amor perdura así, en respeto y labor de tus hermanos.

¡Ashe amigo del alma, bendiciones en tu camino hacia la luz y sonido del cielo!

¡Te agradezco por ser tú Jorge PULIDO!



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Gracias por la atención e interés en La Ventana ciega