martes, 24 de agosto de 2010

Yo Nini… Todo se lo debo a Toño Esquinca y su Muchedumbre

Es uno de esos inicios de clases que no me gustan nada.

Hoy he visto salir a mi hijo de camino a la secundaria, el segundo año, ese, el terrible que incluye historia, física, formación social, matemáticas, español y educación física.



Hoy estaremos más a salvo. ¿Por qué? Porque él se va y regresa en transporte escolar –medida obligatoria del gobierno del DF-. Hoy estaremos más en forma. ¿Por qué? Porque él gobierno federal y el jefe de gobierno también, han decidido que las “malas madres” que les mandamos frituras o les damos dinero para “mal alimentarse” ya entraremos en cintura: hoy cuidarán que se vendan fruta picada y “comida sana” –medida obligatoria-, y por si fuera poco, también, darán pants para que no haya pretextos: ¡todos los chamacos y chamacas a hacer sentadillas!



Es un martirio que desde hace doce meses las autoridades han llegado a la conclusión de que es en el seno familiar donde nace el error de la obesidad, que es en la mala crianza donde está la podredumbre de nuestra sociedad. Los Nini –jóvenes y jovencitas que ni estudian ni trabajan- son el centro de la polémica en los noticiarios de la radio, pero este debate no está construido en la búsqueda de soluciones, sino en las cifras.



El rector de la UNAM José Narro Robles es mentiroso, no son siete millones de mexicanos los Nini, serán –afirma Alfonso Lujambio, secretario de Educación Pública- cuando mucho doscientos mil. Esta es la polémica: ¿cuántos jóvenes están faltos de oportunidades, de vocación, de camino a la propia búsqueda de sustento.



Por suerte estos temores a mi no me tocan. Porque mi hijo va a la secundaria escuchando a Toño. Yo misma estoy salvada porque a lo largo de la mañana escucho a Toño Esquinca en alfa 91.3 FM en la ciudad de México.



Sé que pensarán que esto es una burla, pero no lo es. Toño Esquinca se ha posicionado como el joven pensador, como el muchacho que da una buena mirada a los adolescentes que transitan, justamente, por este proceso del ser y el deber ser.



¿Quiénes de ese infinito número de Ninis son ya posibles operadores del narcotráfico, sea por consumir “para probar”, sea como individuos que van a encontrar un modus vivendi para seguir la vida diaria?



Es de obviar que la serie de Toño Esquinca no provoca ni a que seamos todos seres rectos y morales, ni juventudes disipadas que juguetean todo el tiempo, aún en momento de inconsistencias sociales y económicas, como las que estamos viviendo. Pero si son este tipo de programas de seguimiento tan masivo, cómo podemos identificar cuán urgidos estamos todos por despertar a noveles procesos sociales.



Escuchaba a La Muchedumbre de Toño en acción, pero no los efectos grabados, a La Muchedumbre de forma real, cuando Esquinca hacía un enlace telefónico con una reportera. Allí se pidió a los transeúntes que vinieran circulando cerca de la camioneta de Alfa que pitaran la bocina del automóvil… Por supuesto, el resultado fue un impresionante y espontáneo estudio de audiencia que impactaba en lo sonoro…



No menos de veinte automóviles en el momento pitaban y pitaban en torno a la reportera. Luego, a través del micrófono, Toño pidió a los escuchas que gritaran, que escenificaran para la radio un efecto de encuentro monumental y crearon en nuestra mente imágenes de choques, de fiesta que dio cuenta, sin duda, de dos cosas: uno: la radio crea espontáneamente encuentros individuales, y dos: se puede hacer salir de la rutina a la Muchedumbre a la voz de una audiencia en común.



Los Nini pueden ser jóvenes que no alcanzaron ofertas estudiantiles, que no han logrado colocarse en un trabajo estable, pero los Nini son también espíritus de esta sociedad mexicana que en el marco del Bicentenario y del Centenario, no cuentan con espíritu social.



¿La mala alimentación provoca obesidad? Y ¿la mala alimentación intelectual y social provoca Ninis?



Un muchacho o muchacha que logra un avance académico, que luego sigue sin calificación laboral para tomar un trabajo en su área es un Nini de conciencia. El joven que se las ingenia y vende… ¿qué vende? Es luego levantado por traficar piratería, por distribuir propaganda de mano en mano, ese también se vuelve, a la larga, y a la corta, Nini de facto…



Toño Esquinca en alfa 91.3 y antes en Mix FM ha sido vocero de cientos de miles de hombres y mujeres que están en formación integral, pero que escuchan la radio para hacer una vida diaria, una cotidianidad que más allá de las cifras, no encuentra salidas y mucho menos entradas a un rol social estable.



No podemos decir que los Nini son sólo desposeídos, güevones, o madres solteras –niñas madres- que se equivocaron en la cuanta y ya no son Ninis…



Los Nini son un fenómeno social e individual que toca no sólo a las “malas madres” que los han malcriado; este fenómeno social ha de ser atendido por madres, padres, pero también, toca a las autoridades, a los mentores reencausar, porque este fenómeno Nini va más allá, de la falta de estudio o trabajo.



Las frases prepositivas que expresa Toño Esquinca en su serie radiofónica de alfa 91.3 FM, y que pueden ser consultadas en la página: http://www.antonioesquinca.com/blog/?cat=18
son sólo paliativos sociales, que si bien, dan cause “positivo” a frustraciones individuales, reflejan lo decaída que está la sociedad mexicana a un centenar de años de revolución inconclusa, a un bicentenario de ser mexicanos…





Los Nini sin importar el número que representan en el Censo de población 20-10 son los mexicanos que ya están actuando en la idiosincrasia mexicana. Somos todos los mexicanos que pensamos que es mejor “vender al mejor postor y al que sea” nuestra democracia… -¡Por el que votaremos es el partido de hace setenta años, es el de hace veinte años… pero ya cambiará!



Los Nini de conciencia parecemos ser millones de mexicanos que nos desempleamos de inteligir la administración de nuestro país, somos jóvenes de todas las edades que dejamos de estudiar y de comprometernos por hacer cumplir las leyes, por respetar a los otros.



¿Los mexicanos todos somos Ninis? Ni pertenecemos, ni poseemos, ni respetamos, ni sabemos respetarnos. Bueno eso, eso, digo yo.

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